¿Todos somos Latinoamérica? ¿Y si Latinoamérica somos todos?

Por Jesús Marcelo Delise
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Latinoamericanos, perdidos en el borde del precipicio, lejos de los seres civilizados que fueron destinados a ser los dioses del mundo.
 
¿Y si Latinoamérica somos Todos?
 
Cipayos, negritos sin preparación alguna, incapaces de entender los reflejos del progreso, nulos antes todas cuestiones tecnológicas.
 
¿Y si Latinoamérica somos todos?
 
Indios ignorantes, considerados más animales que seres humanos.
 
¿Y si Latinoamérica somos todos?
 
No encuentro otro modo de comenzar una editorial sobre el golpe de estado en Bolivia, que nombrar al amo y señor de todos los pueblos, Estado Unidos de América, un líder asignado a conducir los destinos del mundo le guste a quien le guste.
 
Tengo la sensación, Estados Unidos, grita a viva voz sus intenciones de no respetar ningún derecho internacional que no esté bajo los concepto y preceptos de sus criterios y claro está, leyes divinas.
Tengo la sensación, sus enérgicos movimientos son para dejar en claro que nadie puede desafiar a su poderío.
 
¿Acusar a Evo Morales no es más que una treta para castigar a quienes insinúan decirle que no a sus manipulaciones?
¿ya hace mucho tiempo que nos viene dejando en claro en la región, que un grupete de indígenas no pueden proponer grandes cambios en una Latinoamérica codiciada por el imperio?
 
Los que saben, nos explican que los Estado Unidos consumen el 30 % de energía en el planeta y cada vez, está más carente de tales recursos, posiblemente, tal realidad lo lleve a entender que todo lo que suceda en cualquier rincón de la esfera terrestre, le concierne y lo pone en guardia.
 
Para algunos presidentes los hecho en Bolivia, son de una simpleza que solo vale restarle importancia, defender la democracia en Bolivia, es una cuestión que no merece más que un dato anecdótico, de esta manera, esconden sus intereses personales donde el agua, el petróleo y la comida, son capitales que no puede ser manejado por negritos del tercer mundo.
 
Durante muchas décadas, los grandes imperios han establecido las reglas, han devorado las riquezas como una plaga insaciable y han sometido a sus caprichos a cuanto gobierno quisieron, sin importarles los estragos y las heridas que dejaría en cada rincón de nuestras tierras.
Todavía cuesta arrancar de nuestras costumbres, esto de la madre patria a la hora de dirigirnos a España, un pueblo colonizador que supo robar las riquezas de nuestros continentes abusando de nuestra hospitalidad.
El ejemplo de Malvinas sin lugar a Duda es la fiel muestra de los atropellos territoriales, nuestra lucha pisoteada por quienes son tan representante de las naciones Unidas como arrogantes y desafiantes a la hora de responder ante los reclamos sobre leyes que ellos mismos establecieron.
 
El golpe de estado a Bolivia y a las políticas de Evo Morales, deja a la luz los intereses que enmarcan acontecimientos de orden mundial en estado de caos, de reglas oscuras que solo están impuestas para favorecer a los poderosos y de canalladas puestas a la orden del día como herramienta de persuasión.
 
Lo cierto es que América latina, vive una lucha constante, los cipayos, los indios, los seres salvajes de un continente olvidado, no son fácil de domar y es por eso que el padre que todo lo puede, interviene desde las sobras para que de una vez por todas, regresa la paz a las pocas familias que dominan al mundo. Y la plaga maldita que habla de costumbres y tradiciones, de una vez por toda sea doblegada, de una vez por todas entienda que su lugar en la cadena de los pueblos, es servir a su supremacía.
 
Latinoamérica, ese mundo olvidado, ha buscado a través de los años caminar unida junto a un desarrollo económico con inclusión social, del otro lado, una Europa que busca acomodarse después de grandes derrumbes por abrazar recetas que sólo están destinadas a corporaciones, olvidando a los pueblos que han hecho grande su patria y su historia.
 
El mayor anhelo de los que entendieron que son parte de la supremacía por decisión divina, es inyectar el virus del capitalismo salvaje, es esclavizar a quienes hablamos de libertad, es doblegar a quienes tienen la osadía de hablar de democracia por encima de ellos y para ellos, Estados unidos de Norteamérica, se pone al frente de cualquier acción dándole el estatus del verdadero patrón del mal.
No me cabe ninguna duda, Luis Fernando Camacho apareció como un resorte para brincar desde un sistema democrático hacia un proyecto de país nefasto disfrazado, hablando de libertad y democracia mientras lidera la oposición racista y llena de violencia hacia el gobierno de Evo Morales en Bolivia, no por nada, se hace identificar “El Macho
 
Luis Fernando Camacho Vaca, es un abogado santacruceño de 40 años, proviene de una familia acomodada de la región, apareció con la biblia en la mano y el desprecio a quienes no se someten a sus pensamientos las últimas semanas para ser parte de un entramado que llega desde más lejos.
Camacho se puso a la cabeza de lo que él mismo denomina un “proceso para recuperar la democracia” Sin embargo, su visión de democracia transita por un carril paralelo a la institucionalidad boliviana: no fue candidato para ningún cargo pero aun así, comenzó una cruzada después de que Evo Morales alcanzará la reelección a partir de la instalación, de la posibilidad del fraude electoral.
 
Es inevitable aclarar que Camacho Nació y creció en Santa Cruz, una de las zonas más ricas y poderosas de Bolivia y el departamento en el que históricamente habita la mayor parte de la población blanca de ascendencia europea del país, seguramente, son parte de esos que cuando caminas por la vereda y lo ves venir, debes correrte y caminar por la calle, ya que la vereda le pertenece.
 
Docente universitario y empresario, forma parte de una familia del Grupo Empresarial de Inversiones Nacional Vida S.A. Las empresas pertenecientes a esta corporación operan en el rubro de los seguros, el gas y los servicios públicos, las versiones más aceptadas, indican que una de las principales causas de su acérrima oposición al gobierno de Morales se debe a deudas y pérdidas millonarias relacionadas con el negocio del gas en Santa Cruz.
 
A la vista de los acontecimientos, la confrontación en Bolivia sirve de contexto para reforzar antiguos estereotipos racistas que estigmatizan a las mujeres, a las raza, a el origen religioso, la elección sexual y la edad.
 
Hablar de Camacho es hablar de su contrapunto representantes de la nueva derecha regional, como el presidente brasileño Jair Bolsonaro, ambos maneja un discurso con muy fuerte anclaje religioso. En cada una de sus apariciones públicas y a través de las redes sociales, alienta la oración y proclama su fe en Dios. Convoca a las manifestaciones en el Cristo Redentor y se aseguran de que sostengan la imagen de una virgen a su lado mientras que arenga al público.
 
Camacho desconoció inmediatamente el resultado de las elecciones pasadas, y no dudo convocar a un cabildo en Santa Cruz y darle a Morales un plazo de 48 horas para que presentara su renuncia.
Pero fue bien a fondo y se autoproclamó al frente de la “unidad” opositora, opacando incluso a la figura de Carlos Diego de Mesa Gisbert, el candidato de la coalición Comunidad Ciudadana que quedó segundo en las elecciones del 20 de octubre,
Convocó paro indefinido, convocó a la desobediencia civil y como resultado, atropello a todo los conceptos democráticos.
 
Camacho no dudó en producir decenas de enfrentamientos entre militantes del MAS y de las fuerzas cívicas en diferentes partes del país, logrando así derramar sangre y locura en todo el territorio de Bolivia.
 
“El Macho” ni siquiera hace caso sumiso a la misión de la OEA, Incluso expresó en su cuenta de twitter su disconformidad con Mesa, acusándolo de ser obligado a respaldar la auditoría internacional, aunque luego borró el mensaje. Según dice Camacho, habla de nuevas elecciones en las que Evo Morales no esté presente, una realidad extremadamente alejada de cualquier concepto democrático, más si entendemos lo que Evo representa para gran parte de la población de Bolivia.
Con un discurso que se asocia con “la paz y unidad del pueblo boliviano”, Camacho, muestra su odio y racismo, y se transforma en una herramienta muy deseada para el todopoderoso primer mundo, logrando así este domingo, la Renuncia del indio que llegó al poder de la mano de los pueblos más olvidados.
 
La Libertad de Lula en Brasil y el triunfo de Alberto Fernández en Argentina mas el Regreso de la yegua al poder, alimentan sin lugar a duda el fuego de los poderosos, los indios, los negros olvidados, los que se atreven a salir a la calle para romper con tanta desigualdad, deben ser callados, pero latinoamérica pretende ser la patria grande, indomable, esa patria que se alza en una sola voz y reclama sean respetado sus derechos, imponiendo soberanías políticas e independencia económica, buscando que los espíritus hambrientos de poder, esos que proceden arbitrariamente con la crudeza de la avaricia devastadora de pueblos, tengan en claro que la región, actuará con el reflejo y las convicciones de los pueblos libres.
 
Tengo fe que los espíritus que se saben dominantes, descubrirán que los pueblo no permitirá ser dominado y accionaran de forma colectiva ante cualquier atropello a su democracia.
 
Cuando violaron los derechos del presidente de Bolivia, violaron los derechos de todos los hombres y mujeres que habitan una región que es agredida constantemente, pero jamás será doblegada y en el tiempo, no lo dudo, se transformara en una patria grande y por sobre toda las cosas, soberana.
 
¿Todos somos Latinoamérica? Yo creo que sí.
 
Jesús Marcelo Delise.
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