El neoliberalismo en la argentina y los cambios que se avecinan.

 

 

Por Jesús Marcelo Delise

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A lo largo de estos años, el neoliberalismo ha demostrado su incapacidad para seguir sosteniendo sus políticas sobre los pueblos y en consecuencia, podemos afirmar que al día de hoy se encuentra  en crisis, aun así, sigue siendo peligroso y dominante.

Las luchas de los pueblos cansados por las presiones que no dan respiro, son luchas revolucionarias que abren  grandes esperanzas, colocando en primer plano ante todo las cuestiones vinculadas a las libertades y las realidades  sociales.

Por sobre toda las cosas, los sectores más vulnerables, muestran un claro rechazo del neoliberalismo, pero en contrapunto, son arrastrados por exposiciones marketineras  que bajo eslogan de cambios, prometen un éxito soñado pero poco probable.

Salir del neoliberalismo es una invitación más que tentadora,  sobre todo para  quienes han sufrido política económica antipopulares y sienten que su vida está transitando por el abismo.

Si bien, es muy tentadora  la oferta de cambiar un gobierno y automáticamente cambiar las políticas del neoliberalismo, lo cierto es que un conjunto de políticas encriptadas en la sociedad, no pueden reemplazarse por  cambio tecnocrático.

Por más prometedora que suene esta forma sencilla de pensar las salidas a esta hecatombe social, económica y política que nos aflige, un sistema que llegó disfrazado de salidas rápidas y transformadora y al poco tiempo dejó a la luz sus intenciones de arrasar con todo lo que esté a su paso en pos del capitalismo avaro y salvaje, no podrá transformarse sin un tratamiento a fondo.

Podemos definir al neoliberalismo como un proyecto político, económico, social y cultural que tiene pretensiones hegemónicas. La sociedad de mercado se reduce a la sumatoria de los comportamientos individuales guiados por la maximización de utilidad y la minimización de costos. El gobierno de Cambiemos implementó en estos cuatro años  diversas políticas,

 

  • Quita de retenciones a la exportación.
  • Reducción del Impuesto a los Bienes Personales.
  • Intentos de flexibilización laboral.
  • Eliminación de los controles a la circulación de capitales.
  • Despidos de empleados públicos.
  • Recorte de gasto.
  • Quita de los controles al mercado cambiario.
  • Ataque discursivo a los sindicatos.
  • Desregulación de precios.

 

Las políticas que cambiemos puso en marcha en su gobierno a mi entender, Son la expresión material de un proyecto político que tiene muy en claro lo que quiere y en consecuencia sabe de antemano hacia dónde irán sus esfuerzos con resultado que claro está, dejara a la mitad de la población fuera del sistema.

La crisis económica argentina se aceleró de manera exponencial  y llevó a Cambiemos a una situación más que complicada desde que asumió el Gobierno en diciembre de 2015. Con las presiones de los capitales internacionales, con la fuga masiva de divisas que provocó una devaluación del peso, con  una sociedad que salió a la calle espontáneamente buscando torcer el rumbo de políticas que estaban sacrificando su futuro, con un dólar, que trepó a niveles inesperados, permitiendo que unos pocos se hicieran muy ricos y otros extremadamente pobre.

Mauricio Macri a tomo un camino enmarcado en un plan neoliberal, que lo llevó a dar rienda suelta a fuertes  medidas de ajuste, mientras se endeudaban deliberadamente para pagar intereses y permitir que los camiones de caudales desfilaran por ezeiza y así,  embarcar miles de dólares rumbo a los paraísos fiscales.

Desde la degradación del Ministerio de Salud, del trabajo o el de desarrollo social al estatus de Secretaría, Desde una apuesta por reducir el déficit fiscal que buscaba ser llevado a cero, una apuesta que  anunciada la salvación pero solo recordaba cómo el gobierno de Fernando de la Rúa, se desintegraba por tomar las mismas medidas  meses antes de que estallara la crisis más grande de la historia del país en diciembre de 2001.

Desde eliminar los subsidios a empresas privadas de servicios para ver como los resultados se transformaban en  aumentos de tarifas y más inflación.

Desde los despidos de trabajadores de la Administración Pública, desde los cierre de empresa iconos en el país, Desde el derrumbe de las pymes como nunca en su historia, desde el recorte del presupuesto para la Educación y la Ciencia, desde el aumento de la desocupación y la pobreza, las políticas de cambiemos dejaron en claro que más de la mitad de la población argentina, debería quedar fuera del sistema para construir un mundo soñado donde la raza domínate, viviera por encima de los mortales.

No cabe duda que Mauricio Macri y su Cambiemos  desarrollaron  políticas económica con lineamientos netamente neoliberales que, combinada con problemas estructurales, dejaron la Argentina en una situación muy frágil ante cualquier embate del mercado mundial.

A todas estas medidas,  se le sumaron las de desregulación total del mercado financiero y una tasa de interés alta que permitió a capitales especulativos hacer negocios con las llamadas Letras del Banco Central (Lebacs), generando un importante ingreso de dólares durante los primeros dos años de gestión,  pero no para inversión en industrias ni para generar puestos de trabajo, sino para que los grandes monopolios se hicieran aún más poderoso de lo que son. Mientras el resto del pueblo sufría las consecuencias del incendio que se estaba produciendo en la economía argentina.

Lo cierto es que no conforme con toda la pirotecnia puesta a estallar, entablaron un  acuerdo con el FMI por millones de dólares, asumiendo que nos dejaría sin la independencia económica tan necesaria a la hora de hablar de crecimiento convirtiendo así  la Argentina,  en el país más endeudado con el ente financiero a nivel mundial, con una deuda imposible de pagar y una vulnerabilidad total en cada sector de nuestra economía.

“Vamos a convocar a todas y todos los argentinos” fueron las primeras palabras en un acto público donde Alberto Fernández presentaba  su candidatura a presidente de la Nación argentina, de la Mano de Quien lo secundará Cristina Kirchner.

 

No cabe duda que Alberto Fernández tiene el peronismo en las venas, y no cabe ninguna duda  que se transformó en el heredero del kirchnerismo.

Abogado con larga trayectoria en el sector público. Llega al poder de la mano del kirchnerismo, sin olvidar las fuertes fracturas  que tuvo con su vicepresidenta:

Abogado de la Universidad de Buenos Aires y docente universitario, nació en Buenos Aires el 2 de abril de 1959.

En 1985, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, fue subdirector general de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía.

Durante el gobierno Carlos Menem, fue titular del organismo regulador del mercado de seguros en Argentina. también fue vicepresidente del grupo de empresas del estatal Banco de la Provincia de Buenos Aires.

Néstor Kirchner lo llevó a ser su jefe de campaña en 2003 y luego jefe del gabinete de ministros. La presidenta Cristina Fernández lo mantuvo en ese puesto desde que asumió pero un año después, renunció en medio de un severo conflicto entre el Ejecutivo y el sector agropecuario.

Se convirtió en un crítico de la gestión de Cristina Fernández hasta que protagonizó una jugada política Magistral  de quien hoy es su vicepresidenta donde fue ungido para transformarse en el presidente de todo los argentinos asumiendo el 10 diciembre de este año que ya está a punto de finalizar.

Alberto Fernández tomó el poder  en el marco de la peor crisis económicas y sociales desde 1983, cuando tuvo lugar la recuperación de la democracia (el FMI estima que el país terminará 2019 con un crecimiento negativo del -3,1%). La pobreza ha llegado ya al 40% de la población, la inflación ronda el 60% (en 2018, los precios subieron un 47,65% y en lo que va de este año ya acumulan cifras verdaderamente alarmantes.

Mauricio Macri, cerrará 2019 con una inflación de más del 55%, y un promedio del 40% anual de su Administración.

Esta herencia fiscal que recibe el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, deja casi sin márgenes de maniobra.

Ante este panorama, ¿cuál es el proyecto del gobierno entrante para dar por finalizada las políticas neoliberales y adentrarse en políticas populares pero a las ves capaces de encender la economía apagada de la que tanto habló en campaña Alberto Fernández?

Calmar las turbulencias y disminuir la incertidumbre seguramente son los primeros pasos a dar, donde la asistencia social será un eje primordial, por otro lado,  no se puede reactivar a una economía en estado de coma sin consumo  y para lograr consumo, se necesita inevitablemente incrementar el poder adquisitivo de una  sociedad que hoy solo vive a los manotazos.

Además las negociaciones con el FMI tendrán que tener un carácter inflexible y sus resultados no podrán estar sujetos a las viejas recetas donde el recorte siempre comienza por los de abajo.

El acuerdo con el sector empresarial  y los sindicatos serán primordiales y deberán estar orientados a una fuerte alza de los  salarios a fin de controlar la inflación.

Está muy claro que Alberto Fernández necesita ganar  tiempo y margen de acción con el objetivo de establecer nuevas reformas de carácter más estructural.

Una de las preguntas que seguramente muchos se están haciendo, es si Fernández  lograra  renegociaciones exitosas como las que se logró en el gobierno de Néstor Kirchner  o podrá seguir ejemplos como  Portugal, que logró  superávit primario durante varios años gracias a un amplio consenso político interno y apoyo del FMI.

Lo cierto y esto es para los más avezados, Alberto Fernández no tiene ni por asomo los planes de repetir la pesadilla de la cesación de pagos ni caer en un nuevo y costosísimo default.

Es necesario acordar con sectores empresariales y sindicatos, controlar precios y salarios para favorecer el consumo, activar todo los mecanismos que le permitan conseguir dólares, algo muy necesario para responder a los compromisos de pagos.

Conseguir inversiones, sobre todo en el sector de yacimientos de hidrocarburos convencionales y no convencionales.

Reactivar la apuesta de Vaca Muerta, donde su formación geológica situada en la cuenca neuquina, en cuatro provincias (las de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza) tiene la capacidad para que Argentina se convierta en una potencia exportadora de gas, ya que se calcula, tiene reservas para los próximos 100.

Dicen los que saben, Vaca Muerta  podría llegar a exportar unos 20.000 millones de dólares anuales en petróleo y gas, y además sustituir unos 10.000 millones de dólares en importaciones de energía.

El nuevo gobierno también prepara leyes para aliviar a las pymes con cambios impositivos, hablan de ‘reforma fiscal’ aunque después aseguran que no lo son.

Alberto sabe lo traumático que serán los días venideros, no puede endeudarse, y  Recurrir a la emisión  lo expone en el peligro de profundizar la fiebre inflacionaria.

frenar la caída de la economía, es un principio y para lograrlo las prioridades de urgencias ya son muy claras.

 

  • Atender el drama del hambre.
  • Encender los motores de la economía.
  • Renegociar la deuda.

 

Los plazos son cortos para resolver estas cuestiones y dejar atrás un periodo oscuro que maltrató a los sectores populares será una tarea titánica,.

El neoliberalismo está siendo cuestionado en toda Latinoamérica con una fuerte participación de los pueblos que salen a la calle para decir basta, aun así, los poderosos no estarán dispuesto a dar un paso al costado y están dejando en claro que darán pelea, Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela y Colombia, son una fuerte muestra de cómo operan las políticas que destruyen democracia y arrasan con el sueño de un futuro más justo.

En argentina, hay un camino muy complejo por recorrer, donde la tierra arrasada necesita recuperarse pero no a costa de los más débiles.

La esperanza es un motor que moviliza a los pueblos, ayuda a la hora de ponerse de pie aun al más herido,

Argentina tuvo cuatro años de derrumbes sistemáticos con un discurso en los medios de comunicación que hablaba de un país que nunca existió.

Desde la política habrá que hacer grandes cambios, desde la justicia abra que comenzar a ejercer justamente una  justicia para todos, respetando los conceptos y los preceptos que la presiden.

Desde todo los órdenes sociales habrá que hacer nuevamente un esfuerzo, pero definitivamente habrá que entender, los que más tienen, deben hacer el mayor esfuerzo para que de una vez por todas se pueda equilibrar la balanza.

Hay un nuevo gobierno y la esperanza se ha renovado para cada hombre y cada mujer que habita en este querido y sufrido país, es responsabilidad de todos construir una historia más justa para los que estamos y para los que vendrán.

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