CARTA ABIERTA A PATRICIA BULLRICH: en respuesta a la carta abierta de Patricia Bullrich al presidente de la nación

Señora Patricia Bullrich: Usted es el más amplio ejemplo de la caradurez y pretende tomarnos de idiota a todo los argentinos, aunque también existe la posibilidad, de que sufra algún tipo de trastorno disociativo,  de esos que se caracteriza por la existencia de dos o más entidades en una persona, y debido a su propio patrón de percibir y actuar con el ambiente, hace y deshace sin identificar sus acciones, en este caso,  usted debería tratarse por el bien suyo y el de todos nosotros.  

Por Jesús Marcelo Delise jmdjesusmarcelo@gmail.com

Señora Patricia Bullrich: cállese, no opine más, porque cuando lo hace, simplemente miente, deja de lado detalles, falsifica la verdad, se contradice y en muchos de los casos,  termina siendo un bufón que no da risa, sino lástima

Pensemos las razones.

La pobreza ha aumentado:

  1. No puedo tomar un punto de partido sin comenzar desde el principio, justo en ese mismo instante cuando su ex jefe y digo ex, porque creo que tratara de darle un empujoncito y dejarlo fuera del juego, aunque en verdad no la veo tan inteligente.  Regresando al tema, le decía que no puedo tomar otro punto de partida que no sea desde aquel momento cuando Mauricio Macri habló de pobreza cero y dijo textual, Si cuando termino mi presidencia no bajé la pobreza, habré fracasado, más allá de las cosas que hayamos obtenido. Todo lo demás serían excusas.

Lo cierto es que las primeras acciones del gobierno del cual usted fue parte,fue la devaluación monetaria, luego  abrieron las fronteras para que entre productos extranjero y permitieron que las exportaciones disfruten de una mega fiesta. Sumemos que  permitieron la compra de moneda extranjera sin ningun tipo de control, quitaron las retenciones a las grandes corporaciones y todo ese fantástico movimiento político, no hizo más que reventar a la industria nacional.

Dos más dos son cuatro señora Patricia Bullrich, si devalúa la moneda argentina, saca las retenciones, y deja que entre industria extranjera y capitales golondrina que no vienen a invertir, sino a jugar con la timba financiera,  el resultado será muy simple; los ricos serán más rico y la clase media caerá en picada generando más pobres.

Recuerdo que para aquel entonces el muchacho tandilense  manifestaba que, y digo textual «nos duele que uno de cada tres argentinos esté por debajo de la línea de la pobreza,  este punto de partida es sobre el cual aceptó ser evaluado como Presidente: por sí pudimos reducir la pobreza en este gobierno». Lo cierto es que todo era una trampa  ya que el punto de partida elegido,  incluía la suba de pobreza generada por el shock devaluatorio inicial (estimada entre cuatro y cinco puntos).

Por esos tiempos aquellos donde según Macri y toda su comitiva afirmaban que ahora el Indec  habla con la verdad, ese organismo revelaba el absoluto fracaso del macrismo en esta materia. La pobreza correspondiente al primer semestre de 2019 fue del 35,4 por ciento (8,1 puntos porcentuales más que un año atrás), afectando a 16 millones de personas. Poro peor aún, la indigencia alcanzó el 7,7 por ciento, y si se pretende más peras en el árbol, los números aún pueden ser  peores, ya que en el caso de los niños, la realidad nos hablaba de un 52,6 por ciento de pobreza y 13,1 por ciento de indigencia.

Todavía tengo latiendo los comentarios de  Javier González Fraga que relativizaba el aumento de la pobreza diciendo que «es un cálculo un poquito teórico. A mí me gustaría saber qué tan pobres son los pobres» o frases a un más modesta que decía «Le hicieron creer a un empleado medio que podía comprarse celulares e irse al exterior» o la de Gabriela Michetti: cuando supo ratificar lo de Fraga y no perdió la oportunidad de decir  «Les hicieron creer que podían vivir de esa forma eternamente»

  1. Señora Patricia Bullrich, como ya le dije, la clase media comenzó a destruirse cuando su gobierno se quedó sin caja y tuvo que salir a buscar dinero entre la población.

Permítame insistir, si usted devalúa, abre las exportaciones, permite la compra desaforada de divisa extranjera, les quita las retenciones a las exportadoras,  el resultado es obvio, no hace falta ser economista para saber a dónde nos lleva la barranca a bajo.

El peso se cae, la inflación se acelera, las pymes no pueden competir con los muñequito de algodón y los compromisos que el estado tiene, no pueden cumplirse porque no hay dólares para pagar. El poco ingreso que le quedaba, era de las grandes exportadoras, pero claro, había que pagar las facturas, esas que llevaron a Mauricio Macri al gobierno, lo cierto es que  sacaron las retenciones y  peor aún, no salieron a pedirle que rindan cuenta, es más,  dejaron  que el dinero que debería entrar al país se quedará en los bancos extranjeros.

Este mamarracho, este despilfarro, esta incapacidad de planificar,  los llevó a una sola salida, sacar leche de la ubre más flaca, vale decir del pueblo, del trabajador, de la clase media.

Aquí las fanfarrias desafinan, las mentiras son acorraladas como libre en los matorrales y la verdad, no tiene discusión, salvo que usted quiera entender que todos somos idiotas.

El peso argentino pasa a servir muy poco, las pymes cierran, y los trabajadores quedan en la calle, los impuestos suben de manera desaforada en la clase trabajadora, porque  de algún lugar a que sacar leche.

Señora Bullrich, lo que no entra de un lado, hay que sacarlo del otro, ósea de la clase más baja y cuando usted comienza con ese mecanismo,  los clase media pasan a ser pobres y los pobres indigentes.

  1. Señora Patricia Bullrich: cuando usted habla de educación, realmente me desconcierta y me hace sentir un poco más que boludo.

El  presupuesto que el gobierno de Mauricio Macri  destino a la educación, disminuyó un 35 por ciento durante toda su administración. y lo cierto es que eso no fue todo, cortó de raíz la posibilidad de negociar con los maestros, tuvo la  gran intencionalidad  de hacer desaparecer a las paritarias libres y obligatorias y estos hechos, desembocaron en marchas infinitas mas el regreso de una carpa al frente del congreso de la nación.

Aún recuerdo señora Bullrich a esa policía que usted conducía reprimiendo a nuestros maestros que solo reclamaban lo que les correspondía por ese trabajo tan necesario como es el de enseñar.

Hombres y mujeres de guardapolvo blanco teñidos de sangre por los golpes recibidos por la policía y la gendarmería que usted conducía, me dejaba en aquel entonces muy en claro que a ustedes, lo que menos le importaba era la educación.

  1. Señora Patricia Bullrich: las mujeres que trabajan en servicio doméstico pasaron a ser trabajadora o más bien pasaron a ser persona,  después que el peronismo ubicara su trabajo en el lugar que le corresponde.

Hace unos años, Teresa Parodi nos hablaba en el Instituto patria,  de aquellas mujeres sentadas en su cuarto, en esas habitaciones escondida detrás de la cocina cantando su música autóctona.

Hablaba de esas mucamas venidas del interior del país para servir a la clase más rica y oligarca de nuestra tierra,  que eran explotadas y despreciadas por sus patrones que la hacían vestir de negro con delantales blancos para distinguirlas del resto, que las recluía en esas habitaciones escondidas detrás de la cocina, donde los perros del patrón también usaban  para defecar y orinar, hablaba de esas mujeres que trabajaban de lunes a lunes,  completamente en negro,  con la esperanza de poder juntar algunos pesos para mandar a sus familia que aún  se encontraban en su provincia natal.

Esas mujeres, de repente señora Bullrich,  tuvieron recibo de sueldo, una futura jubilación que les garantiza un poco de paz en su retiro.

Incluso señora Bullrich,  Tuvieron tarjeta de crédito y pudieron acceder a un mundo que se les había negado para que después, gente  como usted,  saliera en los medios de comunicación diciendo que esa fiesta se había terminado.

  1. Señora Patricia Bullrich: cuando ustedes hablan de nuevos desocupados realmente mi sangre comienza a hervir.

El 16 de octubre del  2015, el para entonces candidato Mauricio Macri había prometido ante mil empresarios reunidos en el Coloquio de Idea crear dos millones de puestos de trabajo nuevos durante su eventual gestión al frente del país. La realidad, sin embargo, resultó bien distinta.

Al terminar su mandato,  el gobierno al cual usted pertenecía, no tenía un solo pergamino que exhibir en materia de gestión económica. En cuatro años, la evolución del Producto Bruto Interno resultará negativa,  en pocas palabras, la economía nacional estaba en terapia intensiva y  los trabajadores en la calle reclamando un poco de dignidad.

Lo cierto, es que la gestión de su gobierno generó casi 400 mil nuevos desocupados en los primeros 12 meses y es el desempleo más alto en 14 años.

En el cuarto trimestre de 2018 no sólo aumentó la desocupación abierta, sino que también empeoraron las estadísticas de todos los segmentos que implican «presión sobre el mercado de trabajo»: en el último año,  pasaron de 14,7%  a 17,3% los ocupados que buscan trabajo, de 7,2 a 8,7%  los subocupados demandantes, mientras que los ocupados no demandantes disponibles escalaron de 5,3 a 6,5%.

En el Gran Buenos Aires, las cifras fueron peores: respecto al mismo período del 2017, la desocupación pasó del 8,4% al 10,5% y la subocupación saltó al 12,8%.

Señora Bullrich: todavía tengo muy fresco el recuerdo del documento convertido en ley donde se prohibía los despidos y que su jefe Mauricio Macri borró de un plumazo con un decreto que marcaba el rumbo que tomaría su gestión.

Recuerdo las promesas en Cresta Roja  que nunca se cumplieron o las visitas a esa empresa con actores incluidos que hacían de trabajadores recibiendo a pura  algarabía al presidente,  mientras que los verdaderos trabajadores se encontraban retenidos en otro salón.

Señora Bullrich: los números del gobierno del cual usted fue parte,  habla de precarización laboral, desocupación, destrucción de empleo privado asalariado y un aumento anémico del empleo que no alcanzó a compensar el crecimiento poblacional. Una realidad muy distinta al discurso que pretendieron vendernos y claro está, una realidad que debería ser lo suficientemente clara como para que usted, tuviera al menos un poco de vergüenza.

  1. Señora Patricia Bullrich: cuando usted habla de suba de impuesto ¿realmente va de enserio o nos está tomando el pelo?

No tengo recuerdo en mis 53 años, de un crecimiento en materia de impuestos más salvaje que en los cuatro años de la  gestión de cambiemos  dirigido  a la clase media hacia abajo, mientras que los amigos del poder gozaban de beneficios como quitas de retenciones o la vista gorda para que las energéticas hicieran de las suya en las clases más vulnerables.

Señora Patricia Bullrich: Creo que para salir del desastre que ustedes dejaron, deberíamos mirar hacia adelante confiando que esas  recetas destructivas que ustedes crearon, nunca más se llevarán a la práctica.

El gobierno del cual usted fue parte señora Bullrich,  puso su mirada a un selecto grupo, olvidándose del resto de los mortales, dejando a miles de hombres y mujeres fuera del sistema y lo peor de todo, sin esperanza.

Cuando usted habla de facilitar las contrataciones, ¿De qué está hablando señora Patricia Bullrich? ¿De contratos mezquinos donde solo favorecen a los dueños de finca?  ¿De contratos que enriquecen a las patronales y esclavizan a los hombres y mujeres que derraman sudor para que este bendito país salga adelante?

Señora Patricia Bullrich: ¿ustedes realmente apostaron al trabajo? Solo le pregunto porque lo vivido en sus cuatro años de gobierno,  fue algo completamente distinto a lo que usted manifiesta o más bien aconseja. Yo apostaría a que no me equivoco cuando me atrevo a decirle que su gobierno, solo se dedicó  a trabajar en favor de  las multinacionales, o en favor de los oligarcas y amigos del poder,  mientras que la clase trabajadora salía a la calle a pedir un poco de dignidad y su conductor,  descansaba recostado en alguna reposera

Señora Patricia bullrich: No hable de la educación, no desarrolle clases magistrales de cómo hay que hacer las cosas, ustedes tuvieron la oportunidad histórica de poner a esta nación en lo más alto del continente y lo que hicieron,  fue consolidar la destrucción de los cimientos construidos con años de sacrificio.

Señora Bullrich: ustedes pisotearon a  la educación,  pusieron de ministro a un hombre que no solo carecía de facultades para llevar adelante semejante tarea,  sino que trabajaron con los ojos vendados en todo el proceso, y  lejos de cumplir las promesas de campaña, se dedicaron a reprimir brutalmente a esos hombres y mujeres que con vocación y compromiso, trabajan incansablemente para  entregarnos  las herramientas necesarias para desenvolvernos en la vida.  

Por otro lado, permítame otro atrevimiento, permítame que me tome una licencia a la hora de recordar quien a mi entender fue Faustino  Sarmiento,  reconocido en nuestra historia como el padre de la Educación.

Desconozco si usted ha leído alguno de los textos más Sobresaliente de nuestro prócer, pregunto porque no tengo duda al decir que quien lo haya hecho,  al menos debería tener algunas controversias alrededor de su figura.

Señora Patricia Bullrich: ¿podría decirme usted  qué decía Sarmiento en su obra cumbre Facundo y en infinidad de textos periodísticos sobre los “gauchos”?

Le cito textual  «Se nos habla de gauchos… La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esa chusma criolla incivil, bárbara y ruda es lo único que tienen de seres humanos»  (Carta a Bartolomé Mitre, 20 de septiembre de 1861). Cualquier semejanza con el pensamiento de Cambiemos queda bajo su propia interpretación.

Está muy claro señora Patricia Bullrich que su mayor deseo es  borrar de un plumazo  a los movimientos sociales, que según usted, sólo sacan a la gente a la calle, y no han logrado en más de 20 años de existencia  construir un modelo demostrable que le dé al ciudadano una salida digna de la pobreza.

Permítame no coincidir con usted señora Bullrich: a lo largo de nuestra historia, hemos construido derechos y obligaciones desde la calle, agitando el pabellón nacional mientras los  cuerpos eran agredidos y dañados.

Los argentinos señora Bullrich,  tenemos una ancha carpeta donde quedaron grabadas  nuestras    luchas y eso no podrá ser borrado o escondido en algún cajón para ser olvidado.

Por otro lado,  usted  no solo falta a la verdad, sino que apela a nuestra ignorancia cuando se atreve a decir que los movimientos sociales no han logrado una sola transformación cultural en sus bases.

Somos un pueblo marcado por la lucha, somos un pueblo que ha tenido que pelear en cada tramo de su historia para conseguir derechos que de otra manera jamás hubiésemos conseguido.

Cuando usted se toma el atrevimiento de denostar a los movimientos sociales, simplemente deja muy en claro quién es y hacia dónde quiere dirigirse.

Señora Patricia Bullrich: me resulta graciosa esta cuestión de repensar prioridades y sobre todo cuando habla de 10 horas dedicadas a los problemas judiciales de la Vice.

¿Usted sabe porque me resultan tan graciosas estas reflexiones? Justamente porque ustedes también se dedicaron y no 10,  sino 24 horas a los problemas judiciales de nuestra vice y  lo cierto es que mientras lo hacían, no se ocuparon de los temas que  deberían ocuparse, como hacer realidad sus promesas de campaña y lograr la pobreza cero, o llevar la inflación a un dígito, entre tantas cosas.

Señora Patricia Bullrich: el peronismo es sinónimo de cambio, de lucha, y de sacrificios.

Fuimos nosotros los que pusimos los presos políticos, los muertos, los exiliados, fuimos nosotros los que con coraje y pasión,  sentamos al patrón y al empleado frente a frente, y sentamos las bases para que el hijo del panadero  llegará a la universidad.

Señora Bullrich: tuvieron todo para quedar en la historia y lo único que hicieron fue echar por tierra esa histórica oportunidad.

Tuvieron todo  para pasar a retiro efectivo al kirchnerismo, y al peronismo en todas sus variantes, y esquivaron el rumbo,  miraron hacia otro costado y liberaron todos los caminos para que regresara.

Potenciaron a Cristina Kirchner, la elevaron a lo más alto de su imaginación y la reivindicaron hasta el punto de que, con 13 procesamientos y dos pedidos de prisión preventiva, les dijo a sus juzgadores que la historia la absolverá.

Su partido, su coalición, en definitiva  Cambiemos,  fue elegido en diciembre de 2015 para terminar con el kirchnerismo. Y hoy estamos más vivo que nunca  y este es el mejor ejemplo de sus fracasos.

Cuando  creía, que a Cristina le podían ganar,  Cristina les ganó con el gambito al  llevar a Alberto Fernández en la punta de la boleta.

El mejor equipo de los últimos 50 años del cual usted fue parte, no tengo dudas que  fracasó,  porque sin lugar a dudas, pasaron cosas: inflación, pobreza, caída del empleo, baja del consumo, descenso de la economía, en definitiva el peor gobierno desde 1983 ya que el de  Fernando De la Rúa tuvo problemas de contexto y el de ustedes no.

Hoy la argentina está envuelta en una pandemia mundial, y nuevamente tienen la posibilidad de hacer las cosas bien, como si el destino lanzará los dados y el resultado nuevamente estuviera apuntando a su favor, pero lejos de eso, se calzan el traje de ridículo y ponen las fichas fuera del tablero con la esperanza de que el gobierno fracase, para que ustedes, tengan una nueva oportunidad.

¿No tenemos el  coraje de cambiar? Yo más bien diría señora Patricia Bullrich,  que usted, su jefe y todos sus pares, no tienen el coraje de ser argentinos.

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